La
FENTAP, fundada en 1981, reúne a 42 Sindicatos afiliados
a nivel nacional, congregado a más de 8 mil trabajadores
y trabajadoras.
La FENTAP es una organización sindical democrática
de grado superior que representa a todos los trabajadores
del sector agua potable y saneamiento, defiende y lucha por
sus derechos fundamentales en el trabajo.
La FENTAP se afirma como una organización moderna,
democrática, participativa y defensora de los derechos
laborales, económicos, sociales y culturales de los
trabajadores. Es el gremio más importante en la defensa
y derecho del agua y el interlocutor válido ante el
Estado, la sociedad y la clase política, incidiendo
a favor de políticas que modernicen y desarrollen empresas
públicas del sector del agua, con eficiencia, con responsabilidad
social, de respeto a los usuarios y de protección del
medio ambiente.
Desarrollamos procesos para fortalecer las capacidades técnicas,
laborales y sindicales de los trabajadores, promueve nuevos
líderes/zas con equidad de género para involucrarse
en los procesos renovadores en el mundo del trabajo, así
como enfrentar consecuentemente la ofensiva neoliberal y privatizadora.
Interactuamos con los diversos sectores socio políticos
del país en la exigencia para que el Estado garantice
el derecho al agua a la sociedad y promueve que se establezcan
entidades prestadoras de agua modernas, eficientes, socialmente
responsables; con la participación en la gestión
del agua.
Buscamos
desarrollar capacidades laborales, sociales y culturales en
nuestros afiliados para un desarrollo humano pleno como trabajadores
y ciudadanos.
Propuestas de Modernización de EPS
Planteamos propuestas de modernización de nuestras empresas,
desarrollándolas participativamente con nuestros afiliados
y la sociedad civil
Campañas de Incidencia
Desarrollamos campañas de incidencia con las diferentes
organizaciones sociales y la sociedad civil en general.
Iniciativas Legislativas
Implementamos diferentes iniciativas legislativas para un mejor
y mayor manejo justo y equitativo del Agua a nivel nacional.
Nuestro Compromiso
Hemos asumido un compromiso nacional y regional para desarrollar
y articular un trabajo socio-político en defensa del
agua y por la modernización de la gestión pública
de las empresas del servicio de saneamiento, alternativa al
modelo privatizador que se pretende imponer desde el gobierno,
así como vigilar y defender los derechos fundamentales
en el trabajo.
Los
trabajadores/as de las empresas -en particular de servicios
públicos- el rol tradicionalmente asumido contribuye
a retrasar el cambio en el país y no superar la mentalidad
tradicional de país pobre y de oportunidades perdidas,
nuestra cultura de “asalariado-consumidor” en lugar
de nuestro triple rol como trabajadores/as-ciudadanos/as-usuarios/as,
nuestro retraso en asumir el rol de productores y gestores de
servicios públicos de calidad: productores y gestores
de agua saludable en nuestro caso.
Contribuye a este retraso también la cultura de “clase
contra clase” que se traduce en que no compartimos responsabilidades
del Estado, que las luchas eran por aumentar salarios, por
distribuir más los ingresos y no generar riqueza, a
no renovarse ni elaborar propuestas ni hacer empresa pública
eficiente o con participación ciudadana, y que no es
posible concertar intereses.
En la década del ’90, el fujimontecinismo quebró
la organización sindical en el país y golpeó
más la representación política e intelectual
tradicional.
Sin embargo, al no superar la pobreza ni desarrollar el país
y al evidenciarse que ocultaban una mafia estatal autoritaria,
se ilegitimó la venta de los principales activos nacionales:
hidrocarburos, energía eléctrica, telefonía,
minerales.
El año 1996 vastos sectores de la población
en las diversas regiones del país comenzaron a responder
con movilizaciones y actos de presión de masas que
lograron paralizar el intento de privatización de las
empresas públicas que restaban, entre ellas las empresas
prestadoras del servicio del agua potable.
Qué hacer
Requerimos afirmar y desarrollar entre los dirigentes/as y
trabajadores/as capacidades para afrontar nuestro compromiso.
En ese camino se encuentran los actuales esfuerzos de renovación
sindical y renovación de la profesionalización
del/a trabajador/a del servicio de agua potable, que han permitido
adquirir nuevas experiencias a partir de la campaña
nacional en defensa del agua y contra el programa de privatización
del servicio del agua potable.
De poblador a ciudadano
Articulemos el EJERCICIO de participación ciudadana
en la modernización del servicio de agua potable con
la política de salud (reforma sanitaria) con educación
de usuarios, niños/as y trabajadores/as (formación,
investigación, innovación) y con política
productiva agroalimentaria (superación de desnutrición
y mortalidad infantil)
hemos
impulsado la conformación de seis (06) Frentes de Defensa
del Agua y la Vida departamentales y provinciales. A la fecha
se han constituido los siguientes:
Frente Ciudadano para la Defensa y Derecho al Agua en Huancayo
Frente Cívico de Defensa del Agua y Medio Ambiente.
Frente de Defensa del Agua, los Recursos Naturales y los Derechos
de la Población de Piura. Movimiento Social por la
Defensa del Agua y los Recursos Naturales- MOSDAREN, Sullana-
Piura.
Frente de Defensa del Agua y la Vida de Lambayeque Comisión
de Defensa del Agua de Tumbes.
Frente Ciudadano por la No Privatización de SEDAPAL
(Lima).
Frente de Defensa del Agua de Huaral.
Frente de Defensa del Agua de Pisco.
Hemos impulsado y somos directivos de la Comisión Nacional
de Defensa del Agua y la Vida, CONAGUAyVIDA, junto al Frente
Unitario de Pueblos del Perú, FUUP, las centrales de
las comunidades campesinas y productores agrarios (CCP, CNA),
de las comunidades afectadas por la minería (CONACAMI),
en este espacio programático y de movilización
se ha sustentado observaciones sistemáticas al corte
mercantilista del agua que tiene el proyecto de ley general
del agua, incidiendo en su no aprobación y camino a
una elaboración propia desde la sociedad civil.
La Movilización Nacional en Defensa del Agua y la
Vida y la incidencia realizada sobre el proyecto de ley general
del agua del pasado 3 de junio confirma la necesaria articulación
entre agua potable-agua de riego-agua de uso industrial. FENTAP,
como parte de la CONAGUAyVIDA, impulsa la construcción
estratégica de un Foro Social Peruano del Agua cuya
misión será contribuir a que haya garantías
para el acceso universal progresivo al derecho humano de agua
en el Perú.
La FENTAP aprende, de lo avanzado en la CONAGUAyVIDA y los
Frentes de Defensa respectivos, a establecer la relación
vital entre empresa de agua potable como usuaria de la cuenca
que abastece de dotación de agua a potabilizar con
los otros actores de la cuenca respectiva –productores
agrarios, sociedad civil en general, municipalidades y gobiernos
regionales-. El factor agua une como disocia a pueblos, actores
sociales y autoridades.
La FENTAP es parte de la Internacional de Servicios Públicos,
ISP, organización mundial en la que compartimos relación
con otros gremios peruanos: los trabajadores administrativos
de los sectores de educación, salud y agrario; y con
los empleados y obreros de las municipalidades. La Secretaría
de la Mujer comparte con sus pares de estos gremios capacitación
de liderezas de base de nuestros sindicatos.
Somos miembros directivos de la Red Vida, articulada en las
tres Américas y El Caribe, en la defensa del agua.
En el Perú compartimos la membresía con las
centrales de comunidades campesinas y productores agrarios,
la central sindical nacional.
Somos parte del Frente de Defensa de las Empresas Públicas
(FENTENAPU, SITECORPAC, SINDICATO DE PETRO PERU).
Somos parte del Grupo Nacional Intersectorial del Agua (GNISA)
donde participan instituciones del Estado como CONAM, INRENA,
DIGESA y diferentes ONG’s.
La
defensa del agua y la vida, la comprensión cultural
de que agua es vida, ha llevado a que trabajadores/as asalariados
de las empresas públicas del agua potable se hayan
empezado a articular con agricultores/as de la cuencas agrarias
del país, todavía incipientemente, pero como
una tendencia muy clara. En el Perú, los usuarios de
riego, es decir, las comunidades y productores agrarios de
las cabeceras de cuenca, de los páramos, encaran las
concesiones mineras que se alientan oficialmente frente a
la debilidad de los intentos de viabilizar la pequeña
producción campesina para seguridad alimentaria y para
generar mercado interno. A su vez, los usuarios/as del servicio
del agua potable, encaran la política privatista de
concesiones con aliento oficial y trasnacional.